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17 November 2010 @ 11:34 pm
Psych fic, "Como Tiene que Ser"  
Esto estará obsoleto mañana (o en unas horas en cuanto se emita el próximo), so...

Título: Como Tiene que Ser.
Fandom: Psych.
Pareja: Shawn/Juliet, Carlton
Rating: PG-13, menos seguramente
Género: Angst!
Spoilers: Sí, del de la semana pasada, el 5x10.
Resumen: Sólo él sabía la verdad.



Comían un bocadillo en el escritorio de Carlton al tiempo que revisaban unos informes del último caso en el que estaban trabajando, cuando Juliet no pudo aguantarse más y le soltó la bomba a su compañero.

-Shawn y yo estamos juntos.

Carlton siguió masticando sin levantar la vista de los papeles que estaba leyendo.

-Felicidades – dijo instantes después, entre dientes.

-¿Eso es todo? – replicó Juliet, desilusionada. Las últimas veces que la detective había compartido información sobre su vida privada con su compañero, éste se había mostrado mucho más receptivo. Incluso cuando le dijo que había empezado a salir con Declan, Carlton se había alegrado mucho por ella, o eso había creído.

-¿Qué quieres que te diga? – Carlton la miró con expresión irritada.

-No lo sé, ¿no quieres que te explique nada? ¿Cómo pasó? ¿Si va en serio? ¿Algo? – insistió, esperanzada.

-O’Hara, lo que hagas con tu vida privada no me incumbe en absoluto. Si tienes tan mal gusto como para salir con el payaso de Spencer, allá tú. Pero mientras esta relación no afecte a tu trabajo, yo no quiero saber nada. Ahora, déjame trabajar, que este caso no se va a resolver solo.

Juliet tiró el resto de su bocadillo a la papelera y se levantó indignada.

-Cada día eres más desagradable – le informó antes de irse para su mesa.

No oyó el “mierda” que musitó Carlton en cuanto se alejó, ni le vio pasarse la mano por la cara en gesto de derrota. Lo que pensó Juliet fue que Carlton estaba tan amargado que había llegado un punto en el que era incapaz de alegrarse por la felicidad de los demás, ni siquiera por la de ella.


Gus sacudió la cabeza en gesto de desaprobación cuando Lassiter le chilló a Shawn que se marcharan en ese mismo momento de su escena del crimen, que no pintaban nada allí.

No es que fuera nada nuevo pero… Ya hacía casi cinco años que conocían al detective y Gus todavía no sabía a qué atenerse con él. Lassiter era un buen tío (bueno… a veces), y aunque Gus jamás había entendido la fascinación que sentía Shawn por él, le caía bien y hasta había llegado a considerarle un amigo en más de una ocasión. Sin embargo, era difícil relacionarse con él por su mal carácter. Los gritos y las broncas estaban a la orden del día, cuando después de tanto tiempo trabajando juntos, Lassiter tendría que haberlos aceptado de una vez.

Encima, su mal humor había empeorado en las últimas semanas, coincidiendo con el inicio del romance de Shawn y Juliet.

Juliet se acercó a poner un poco de paz y ella y Shawn se alejaron para hablar en privado. Gus se dio cuenta de cómo el detective se tensó todavía más, mirándolos con la mandíbula apretada.

Ya hacía tiempo que lo sospechaba, pero ahora estaba casi seguro de cuál era el problema de Lassiter: sentía algo más que compañerismo por Juliet. Tenía sentido; ya le había ocurrido con su anterior compañera y con la joven detective mantenía una relación todavía más cercana.

Le dio un poco de pena. No debía estar resultándole nada fácil que la mujer por la que tenía sentimientos estuviera saliendo con alguien a quien no podía ni ver la mayor parte de las veces. Resolvió ser un poco más comprensivo con su mal humor dada la situación.

Cuando Shawn se acercó trotando hacia él y empezó a explicarle detalles sobre lo que había averiguado del caso, Gus se olvidó completamente de Lassiter y ocupó toda su atención en escuchar a su mejor amigo. Por eso no se dio cuenta de que cuando Shawn se separó de Juliet, la mirada de Lassiter no la había seguido a ella, sino que, a quien miraba con tristeza, era a otra persona.


Que su hijo hubiera tomado una decisión madura por una vez en su vida era una gran noticia para Henry. No las tenía todas consigo de que Shawn realmente hiciera lo que tenía que hacer, pero al final le había sorprendido positivamente comprobar que su chico por fin había hecho lo correcto. Juliet era una buena chica. Quizá un poco blanda con Shawn, pero un buen complemento para su hijo. Le agradaba que Shawn hubiera escogido a una detective como pareja.

Lo que no le agradaba tanto era el ambiente tan tenso que se respiraba en la comisaría desde que se había hecho pública la noticia. Especialmente en el caso de Carlton Lassiter, al que casi todo el mundo rehuía en la medida de lo posible; tenía un humor de perros y saltaba a la mínima.

Henry estaba seguro de que la mayoría pensaba que Lassiter sentía algo por Juliet y que por eso estaba tan enfadado últimamente, pero él sabía que probablemente la razón de su hostilidad era Shawn. Su hijo era tan excesivo en todo, él lo sabía mejor que nadie, que relacionarse con él podía resultar abrumador. Pero por otro lado, una vez te acostumbrabas a su manera de ser, cuando no estaba se le echaba tan en falta que sus extravagancias ya no resultaban tan poco bienvenidas como al principio.

Y eso es lo que le debía estar pasando a Lassiter; aguantar a Shawn era duro, pero dejar de ser el centro de su atención de un día para otro lo era más, y más para alguien tan solitario como el detective. Hasta que Lassiter no se acostumbrara a no tener a Shawn tan encima como antes, no iba a perder ese mal humor.

Ya lo invitaría un fin de semana de estos a ir a pescar juntos. Y si Lassiter ya no aprovechaba esos ratos juntos para sutilmente hacerle preguntas sobre su hijo, posiblemente no iba a darle ni la más mínima importancia.


Lassie le estaba evitando. De un tiempo a esta parte –vale, desde que había empezado a salir con Juliet- o le gritaba por cualquier tontería, o directamente no le hablaba. No había término medio, y Shawn empezaba a estar mosqueado. No había esperado que el detective se pusiera super-contento con la notícia, más que nada porque Lassie sólo era feliz cuando disparaba a alguien, pero sí algo más de comprensión. Era algo importante para Jules, y también era algo importante para él.

Cansado de esa actitud, Shawn se plantó delante de su escritorio y le exigió explicaciones.

-¿Por qué me estás evitando? – le cuestionó.

-No te estoy evitando, Spencer. Te estoy ignorando que no es lo mismo.

-¿Por qué? – Lassie se encogió de hombros.

-Supongo que todo el mundo tiene un límite y yo ya he superado el mío contigo.

Shawn le miró incrédulo. Lassie y él siempre habían tenido una relación muy poco convencional, pero pensaba que después de tantos años, significaba algo para el detective. Aunque no salieran por ahí a tomar café ni se hicieran confidencias ni fueran inseparables como él y Gus, ambos habían estado ahí cuando el otro había necesitado ayuda, y eso, para Shawn, era lo que contaba. No esperaba que Lassie se comportara con tanta frialdad cuando él lo que quería era su apoyo.

-Pensaba que eras mi amigo – farfulló.

Lassie le miró a los ojos y Shawn creyó ver algo en su mirada, una emoción que nunca antes le había visto. Pero antes de que pudiera comprender de qué se trataba, Lassie apartó la mirada y se levantó de la silla para ir a guardar unos papeles en los archivadores.

-Pensabas mal – le contestó secamente.

Fue como si le hubieran pegado un puñetazo en el estómago. El dolor le nubló tanto los sentidos que Shawn fue incapaz de fijarse que a Lassie le temblaban las manos y que estaba utilizando toda su fuerza de voluntad para no girarse y mirarle otra vez porque si lo hacía no iba a poder seguir fingiendo por más tiempo.

-Muy bien. Ya lo capto – dijo Shawn, dándose la vuelta y alejándose de él.

Lassiter sabía que Shawn no era vidente de verdad, lo había sabido desde el principio y ahora estaba más convencido que nunca. Si lo fuera Shawn habría sabido que mentía, si lo fuera ya haría mucho tiempo que sabría qué se escondía tras sus palabras ariscas.


Lassiter se había estado tragando estos estúpidos sentimientos durante años. Primero había sido por orgullo, porque no quería admitir que sentía algo por alguien tan insufrible e inmaduro como Spencer. Más tarde había terminado asumiéndolo, pero jamás había concebido la más mínima esperanza de que el falso vidente pudiera sentir lo mismo.

Algunas veces se había sentido tentado de decir algo, alguna de esas veces en las que se había preguntado, ¿y sí…? ¿Y si se siente atraído por mí? Me ha dicho que soy sexy. ¿Y si lo dice en broma pero hay algo de verdad en el fondo? Me ha dicho varias veces que me quiere. ¿Y si se comporta así porque en realidad quiere llamar mi atención? Me pone motes, me toca contínuamente, me viene a ver a todos los ensayos de la representación de la Guerra Civil, se preocupa por mí más que nadie… ¿Y si él también siente la conexión que yo creo que hay entre nosotros? ¿Y si cuando me dice que siga mis instintos me está dando pie a que haga lo que de verdad deseo hacer desde hace tanto tiempo?

Pero todos esos y si caían en saco roto la siguiente vez que le veía flirtear con O’Hara. Era ella quien le gustaba a Shawn. Se lo había repetido hasta la saciedad, se había convencido de ello cada vez que Shawn se le acercaba más de la cuenta y le tocaba en sitios que cualquiera consideraría inapropiados.

Y ahora Shawn y Juliet estaban juntos y le dolía todavía más de lo que había anticipado.

Siempre había mantenido a raya sus tentaciones, y esta vez no iba a ser diferente. Ya era todo un maestro en esconder sus verdaderos sentimientos. Cuanto más fuertes se volvían, peor trataba al falso vidente. Así se aseguraba que nunca se diera cuenta de lo que de verdad sentía.

No le importaba que Juliet pensara que era un amargado que era incapaz de alegrarse por la felicidad de los demás. Prefería que Guster pensara que era Juliet de quien estaba enamorado porque era preferible a que supiera la verdad. Henry ya no le contaría más anécdotas sobre la infancia de Shawn porque él ya no iba a preguntarle más acerca de ello, y eso era la mejor. Que Shawn pensara que le odiaba… Eso sí le importaba, pero la alternativa era demasiado insoportable.

Sólo él sabría realmente la verdad. Es lo que había decidido desde el primer momento y pensaba seguir así hasta el final.

Como tiene que ser, pensó. Ignoró el pinchazo en el corazón cuando Shawn se alejó de él, ignoró los cuchicheos de O’Hara y Guster que habían estado observando la escena desde el escritorio de su compañera, ignoró la mirada piadosa de Henry Spencer.

Como tiene que ser, se repitió.

Quizá algún podría llegar a creérselo.

FIN
 
 
Current Music: One Republic, "Secrets"
 
 
 
wesleyoso: prof01wesleyoso on November 17th, 2010 11:57 pm (UTC)
Tía!!
Qué triste!! Yo que estoy amargada, me pones esto...
Joer, ya podía aunque fuera la jefa haberle invitado a tomar algo, para charlar, o MacNab...Es que ahora quiero consolarle!!!
Yo amargada, ya te digo!! Y sin consuelo!!
EStoy con el ordenador viejo de mi hermana, después de tirarme todo el domingo formateando, esta tarde se va la luz, y Puf!! A tomar por saco!!GRRRRR
wesleyoso: HW01wesleyoso on November 17th, 2010 11:58 pm (UTC)
Ah, por si no lo había dicho, que me ha gustado eh?? Aunque sea triste, y no sé porque dices lo de obsoleto, creo que probablemente se acerque más a la realidad que otra cosa!!
Hide-fanhidefan on November 18th, 2010 12:10 am (UTC)
Jolín qué putada lo de tu ordena :(
Obsoleto pq el canon irá por otros tiros, esta serie jamás sería tan angst xD